Colorear dibujos parece ayudar a algunas personas a sentirse más tranquilas durante un rato. Cuatro estudios publicados, con entre 50 y 193 participantes cada uno, encontraron puntuaciones de ansiedad más bajas después de una sesión de colorear, sobre todo en estudiantes y sobre todo justo después de la actividad. Colorear no es un tratamiento para la ansiedad, y ninguno de estos estudios dice que lo sea. Aquí tienes qué midió cada uno, qué no demostraron y cómo probar a colorear por tu cuenta sin hacerte expectativas falsas.
¿Qué encontraron realmente los estudios?
La investigación sobre colorear existe, pero es de escala modesta. Los estudios que siguen son los más citados, y conviene leerlos como prometedores, no como concluyentes.
- Curry y Kasser (2005), en la revista Art Therapy, pidieron a 84 estudiantes universitarios que, tras una tarea pensada para provocar ansiedad, colorearan un mandala, colorearan un patrón de cuadros escoceses o dibujaran libremente en una hoja en blanco. La ansiedad bajó en los grupos del mandala y de los cuadros, pero no en el del dibujo libre.
- Van der Vennet y Serice (2012), también en Art Therapy, repitieron el experimento con 50 estudiantes y las mismas tres condiciones. Esta vez solo el grupo del mandala mostró una bajada de la ansiedad claramente mayor que los grupos de los cuadros y de la hoja en blanco, lo que sugiere que el propio dibujo puede influir.
- Flett, Lie, Riordan, Thompson, Conner y Hayne (2017), en el Creativity Research Journal, asignaron al azar a 104 estudiantes universitarias a una semana de colorear a diario o de resolver pasatiempos de lógica a diario. El grupo que coloreó dijo tener menos síntomas depresivos y menos ansiedad al final; el de los pasatiempos, no.
- Carsley y Heath (2018), en School Psychology International, pidieron a 193 alumnos de octavo curso, de unos 13 o 14 años, que colorearan un mandala o que dibujaran y colorearan libremente justo antes de un examen. La ansiedad ante el examen bajó y la atención plena subió con las dos actividades, y el mandala no resultó más eficaz que el dibujo libre.
¿Qué no nos dicen estos estudios?
Bastantes cosas, y son importantes.
- Midieron una ansiedad puntual y a corto plazo. Un examen, una tarea estresante, una sola semana. Ninguno hizo seguimiento durante meses a personas con un trastorno de ansiedad.
- Los grupos eran pequeños y muy concretos. Estudiantes universitarios y alumnos de secundaria, en un caso solo mujeres. Los resultados pueden no valer para todo el mundo.
- Los efectos se midieron justo después de la actividad, no meses más tarde. Con estos artículos nadie sabe cuánto dura esa sensación de calma.
- Los estudios no se ponen de acuerdo sobre los mandalas. Una réplica encontró que los mandalas funcionaban mejor que los cuadros; otro estudio encontró que mandalas y dibujo libre funcionaban igual.
Así que el resumen justo es este: colorear es una actividad barata y de bajo riesgo que varios estudios pequeños relacionan con sentirse menos ansioso durante un rato. Eso es útil. No es lo mismo que una prueba de que colorear trata la ansiedad.
¿Colorear es un tratamiento para la ansiedad?
No. Colorear no es un tratamiento para la ansiedad ni para la depresión, y no sustituye la atención de un profesional. Si la ansiedad es intensa, dura en el tiempo o te afecta al sueño, al trabajo o a tus relaciones, habla con tu médico o con un psicólogo. Colorear puede acompañar lo que te recomienden como una forma agradable de pasar veinte minutos tranquilos, igual que un paseo o un baño.
Respuesta rápida: cómo probar a colorear para una tarde más tranquila
- Elige un dibujo que te apetezca, no uno que parezca una obligación. Sirven un mandala, un patrón o la foto de alguien a quien quieres.
- Pon un temporizador de 15 a 20 minutos. Puedes parar antes.
- Escoge de tres a cinco colores antes de empezar, para no tener que decidir nada a mitad de la hoja.
- Deja el móvil en otra habitación.
- Fíjate de vez en cuando en tu respiración, y deja que el dibujo quede imperfecto.
- Repite mañana. Poco y a menudo es mejor que mucho y de tarde en tarde.
Nuestra rutina de diez minutos para colorear con atención plena es una versión algo más estructurada de la misma idea.
¿Con qué dibujos para colorear conviene empezar?
Los estudios usaron mandalas y cuadros, así que un mandala es una primera opción razonable. El mandala Loto es simétrico y no demasiado denso, y Encaje va bien para una sesión más larga y pausada. Un motivo que se repite, como Panal, se parece en espíritu a la condición de los cuadros: no hay que decidir nada sobre las formas, solo sobre el color.
A algunas personas les gusta más colorear una cara querida o un lugar que echan de menos. No hay ningún estudio que compare dibujos hechos a partir de fotos personales con mandalas, así que el consejo honesto es probar los dos y ver cómo te sientes. Si te atrae la idea de convertir una foto en dibujo para colorear, Coolorio la transforma en un dibujo de líneas en cuatro niveles de detalle, y el nivel Detallado es el pensado para adultos. El primer dibujo es gratis, sin cuenta ni tarjeta. Mira la página para adultos para ver ejemplos.
Preguntas frecuentes
¿Colorear ayuda con la ansiedad en adultos en concreto?
La evidencia en adultos viene sobre todo de estudiantes universitarios: Curry y Kasser (84 estudiantes), Van der Vennet y Serice (50) y Flett y sus colegas (104 estudiantes, todas mujeres). En los tres casos, los grupos que colorearon dijeron sentir menos ansiedad después. Estos estudios no han demostrado si ocurre lo mismo en personas mayores o en personas con un diagnóstico de ansiedad.
¿Tengo que colorear mandalas o vale cualquier dibujo?
La investigación no es concluyente. Van der Vennet y Serice vieron que el grupo del mandala mejoraba más que los de los cuadros y la hoja en blanco, mientras que Carsley y Heath no encontraron que el mandala fuera más eficaz que el dibujo libre en adolescentes. Una lectura sensata es que colorear algo con cierta estructura ayuda, y que el dibujo exacto es cuestión de gustos.
¿Cuánto tiempo tengo que colorear para notar la diferencia?
Los estudios no dan una pauta: tres midieron la ansiedad después de una sola sesión y uno después de una semana coloreando a diario. Para tus propias tardes, de 15 a 20 minutos es un buen punto de partida. Si no te hace nada, eso también es información útil: colorear es una actividad tranquila entre muchas, no una obligación.
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