Cómo usar la ficha de la lluvia
Conviértela en un juego del tiempo. Pide a tu peque que sea la lluvia: que tamborilee con los dedos en la mesa y luego baje un dedo por una gota de puntos, desde la nube hasta el charco, mientras dice «plic, plic» contigo. Cuando el dedo ya conozca el camino, cambia a un crayón gordo y repite. El sonido y la historia dan a cada trazo un principio y un final claros.
Fíjate en la dirección más que en la limpieza. La lluvia siempre cae hacia abajo, así que si una línea sube, di simplemente «Huy, la lluvia ha vuelto a la nube, vamos a hacerla caer» y prueba otra vez. Para un niño pequeño bastan dos o tres filas cada vez. Después puede colorear las nubes y salpicar de azul los charcos. Mejor volver a la ficha otro día que terminarla de una vez.
Preguntas
¿Por qué empezar con líneas verticales?
Las líneas de arriba abajo suelen ser el primer trazo de preescritura que los niños imitan, a menudo hacia los dos años. Son la base de letras posteriores como la l, la t y del número 1.
Mi peque traza hacia arriba en vez de hacia abajo. ¿Lo corrijo?
Sí, con suavidad. Señala el punto de arriba y la flecha, y dile dónde empieza la lluvia. Hazlo sin darle importancia: la dirección llega con la práctica y todavía no tiene que ser perfecta.
¿Puedo reutilizar la ficha?
Sí. Imprime una copia nueva cuando quieras, o mete una en una funda de plástico transparente y repasa con un rotulador de pizarra blanca, que se borra para volver a empezar.